COVID-19

¿Cómo ayudar a los niños a validar sus emociones ante el impacto del covid-19?

Mayo 2020

En las últimas semanas una sola palabra ha llegado a colocarse de manera repentina en la vida de los niños y niñas: “Coronavirus”, palabra hasta hace poco tiempo desconocida para ellos (y para nosotros los adultos) que ha llegado a impactar en su vida generando varios cambios en su rutina y actividades cotidianas desde el cierre de sus escuelas, el aislamiento en casa, alejamiento físico de sus mejores amigos y seres queridos, la suspensión de su deporte favorito, la prohibición de juegos en parques, cine, paseos, etc.

Aunque no todos los niños y niñas reaccionan de igual manera ante una emergencia, es posible, que muchos se encuentren experimentando intensos sentimientos de miedo, preocupación, tristeza, enojo, incertidumbre acerca de lo que va a pasarles a ellos y a su familia incrementando con esto sus niveles de estrés ¡y no es para menos! pues como mencioné, es algo repentino y desconocido que llegó a sus vidas. Como padres o cuidadores, es posible que pensemos que con el fin de mitigar dichos sentimientos una manera de cuidarlos y protegerlos es no hablando de lo que les pasa (o nos pasa) y que es mejor “aparentar que todo está bien”, “que no debemos sentirnos asustados” o “que no pasa nada”. Con lo anterior, lejos de protegerlos, podría suceder que los niños aprendan a no confiar en lo que sienten (incluyendo las señales que les brinda su cuerpo) que las emociones se queden “embotelladas” logrando con ello que la única manera que encuentren para “hablar” acerca de lo que les pasa sea mediante la expresión de “malas conductas” como: desobediencia, enojo, gritos, berrinches o por el contrario tendencia a la introversión o tristeza extrema.

Aunque a veces las emociones nos confrontan, es importante saber, que son propias del ser humano, que todas son válidas y que no existen emociones “buenas” o “malas”, que las emociones son energía y que la única energía negativa es la que se queda estancada. Por lo anterior, es necesario expresar las emociones retenidas y con esto evitar problemas mayores a largo plazo.

A continuación te presento algunas prácticas que te podrían ayudar a validar las emociones de tus hijos:

Estar presente

La atención plena es el primer paso para validar la emoción, implica, que en el momento que nuestros pequeños nos den una señal de malestar podemos agacharnos a su altura, mirarles a los ojos, hacer contacto físico, por ejemplo, tomarlos de las manos y decirles que estamos ahí para escucharlos, expresando frases como ¿te gustaría platicar sobre lo que estás sintiendo?

Ponerle nombre a la emoción

Hacer explicita la emoción que presenta, por ejemplo: “veo que estas muy preocupada por lo que escuchaste en la TV”, “pienso que estás enojado porque no puedes ir a jugar fútbol con tus amigos” “tus manos me dicen que estas nervioso”

Normalizar las emociones

Hacerles saber que lo que están sintiendo (miedo, preocupación, tristeza, enojo, etc.) es normal y que a muchos niños y niñas les pasa, incluyéndote a ti, podemos decirles: “yo también me siento triste por no poder visitar a mis amigas”, “es normal sentirnos preocupados cuando alguien enferma”, el saber que no solo les pasa a ellos es muy benéfico.

Ofrece compañía

Si no estás segura (o) de que es lo que tu pequeño prefiere, no lo obligues a hablar, siempre podemos preguntar ¿Quieres que me quede contigo en lo que te sientes mejor? ¿Quieres que te dé un abrazo? Si te pide que lo dejes solo puedes decirle que siempre estarás disponible por si necesita algo más tarde.

Habla con honestidad

Siempre responde a sus preguntas con sinceridad, está bien no saberlo todo. Decir que todo va a estar bien pudiera, aparentemente, ser una buena manera de manejar la situación, pero a la larga puede ser contraproducente pues no aborda sus miedos ni tampoco es algo que podamos garantizar, contrario a eso puedes decirles “No sé cuánto va a durar esto, pero creo que…” “sé que estás preocupado pero hay maneras en que podemos cuidarnos para mejorar las cosas”.

Concluye con algo positivo

Puedes decirle que fue muy valiente al expresar su sentir y que puede hablar contigo cuando lo necesite. Se alentador y hazle saber que tú y los adultos a su alrededor (médicos, enfermeros, científicos, etc.) están preparándose para enfrentar la situación y mantenerlos a salvo. ¡Finalmente hagan algo divertido juntos! Por ejemplo un dibujo de la emoción que sintieron y opciones de solución.

Si necesitas más información y orientación acerca de lo que les pasa a tus hijos, comunícate con nosotras, podemos orientarte.

Mtra. Karla Salazar Trujillo

Psicoterapeuta Infantil
Contacto: [email protected]